Esta es la segunda entrega de la saga de Wilt, en la que los risibles personajes regresan para una nueva aventura con los mismos toques de ironía que te sacan carcajadas. Ciertamente esta me hizo reír un poco más que la primera, aunque mucho tiene que ver que vas conociendo más a los personajes y formándoles mejor en tu memoria. Sucede ahora que Wilt es jefe de departamento, está sumido en trabajos administrativos, y le ha dado a Eva no solo la dicha de la maternidad de unas cuatrillizas, sino un mejor nivel de vida en una zona residencial. Eva ahora divide su tiempo entre las niñas y las clases de composta y generación de energía limpia a través de los desechos de su casa. Su mejor amiga y vecina siempre se queja de las infidelidades en su matrimonio. Eva renta el ático de su casa a una estudiante alemana de apellido Müller, que termina revelando su verdadera identidad: es una importante pieza de la mafia extranjera. Chan chan chaaan. Wilt se enamora de Müller antes de saber su ...
Escribo un blog desde 2003. Vaya, ya 19 años. Lo verdaderamente curioso es que también tenía 19 años en ese entonces.