Esta portada llamó mi atención en una librería y corrí a buscarlo.
Resulta que Kostas Jaritos es un policía y comisario de crímenes en Grecia, en una época en la que la pobreza extrema estaba provocando pérdidas masivas de empleos y suicidios colectivos por el miedo a no poder alimentarse. Vive con dificultades en su matrimonio, pues su esposa Adriani se sugestiona con las noticias y cree que el mundo se está cayendo cada vez más rápido.
Kostas tiene un equipo de trabajo que le ayuda con la investigación de una serie de asesinatos muy peculiares: se recibe una carta por parte de un Recaudador Nacional que exige ponerse al corriente en los impuestos o se llegará a la "resolución final". Así la primera víctima fue Azanasios Korasidis, un médico de renombre que solo atiende personajes adinerados y que se da a odiar por su carácter petulante. Aparece asesinado en un recinto arqueológico, envenenado con cicuta preparada artesanalmente (lo cual lo convierte en un caso extraordinario). Debía millones al fisco por una colección de obras de arte y por declarar muchísimo menos de lo que ganaba.
Stilianós Lasaridis, como segunda víctima, también fue encontrado en unas ruinas arqueológicas. Recibió la carta y no pagó. Evadía impuestos con una empresa de logística con cuentas en el extranjero.
Kostas tiene un equipo de trabajo que le ayuda con la investigación de una serie de asesinatos muy peculiares: se recibe una carta por parte de un Recaudador Nacional que exige ponerse al corriente en los impuestos o se llegará a la "resolución final". Así la primera víctima fue Azanasios Korasidis, un médico de renombre que solo atiende personajes adinerados y que se da a odiar por su carácter petulante. Aparece asesinado en un recinto arqueológico, envenenado con cicuta preparada artesanalmente (lo cual lo convierte en un caso extraordinario). Debía millones al fisco por una colección de obras de arte y por declarar muchísimo menos de lo que ganaba.
Stilianós Lasaridis, como segunda víctima, también fue encontrado en unas ruinas arqueológicas. Recibió la carta y no pagó. Evadía impuestos con una empresa de logística con cuentas en el extranjero.
En cuanto a Lukás Zisimatos, tercera víctima, fue un sindicalista que usó su puesto para beneficio de su empresa de energía eólica. A él se le asesinó con una flecha directo al pecho, envenenada con cicuta.
Y al final, una cuarta víctima, Zeódoros Karadimos, quien también pasó por una flecha, evadía dichos pagos a través de academias que administraba por todo el país.
Kostas debe buscar en los elementos de la Antigüedad la razón por la que el Reca, como le había apodado el pueblo, mata a quienes considera que han dejado en esa situación tan precaria al país.
Katerina, hija de Kostas, sufre entre trabajar en su país por casi nada de paga ni reconocimiento, y duda entre vivir en ese sufrimiento, o emigrar para tener una oportunidad mejor, reflejando el dolor que vive la juventud de un país que está cayendo en la quiebra por decreto de sus gobernantes.
Katerina, hija de Kostas, sufre entre trabajar en su país por casi nada de paga ni reconocimiento, y duda entre vivir en ese sufrimiento, o emigrar para tener una oportunidad mejor, reflejando el dolor que vive la juventud de un país que está cayendo en la quiebra por decreto de sus gobernantes.
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El libro se lee fácil, aunque los nombres de los personajes y las calles de la ciudad (que son ampliamente mencionadas) son confusos y no se relacionan fácilmente.
La historia no es mala, pero sentí que fue lento y muy descriptiva más de la mitad del libro, y después corre que corre hasta un final que considero no fue el óptimo. Es un final rápido, sin detalles, un poco abierto, que te deja con ganas de más. No me gustó lo suficiente porque siento que la idea no fue correctamente desarrollada. Fuera de ello, es una historia detectivesca donde las pistas te van llevando fácilmente. Una lectura para disfrutar el rato.
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La
corrupción es como una pastilla: con el soborno adecuado, te la tragas.
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El momento del fracaso es el momento de la verdad.
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El momento del fracaso es el momento de la verdad.
Petros Márkaris nació en Estambul, Turquía, un 1ro de enero de 1937, que ha trabajado en novelas policiacas a la par que en su carrera de traductor, guionista y dramaturgo.
Su personaje de Kostas Jaritos aparece en más de quince de sus obras. Crearlo fue reconciliarse con su vieja idea de que los polis eran fascistas, cuando él tiene un pasado de izquierda.
La verdad tiene muchos enemigos.
Lee conmigo en: https://ww3.lectulandia.co/book/liquidacion-final/
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